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PRECOCIDAD:
a los 14 meses en promedio, con un peso aproximado
de 250 kilogramos, están aptas para el
primer servicio, pariendo por primera vez alrededor
de los 24 meses.
FERTILIDAD Y LONGEVIDAD: sus
pocos problemas reproductivos hacen que presenten
intervalos más cortos entre partos, traduciéndose
esto en más crías para el ganadero
a lo largo de la vía útil de la
vaca. La conformación de su ubre y de sus
patas hace que sea una vaca lechera que fácilmente
llegue a las diez lactancias o más.
RUSTICIDAD: esta vaca se adapta
rápida y fácilmente a los distintos
tipos de clima y suelos. Es muy resistente al
estrés calórico. Resisten hasta
5 grados centígrados más que las
otras razas antes que el exceso de calor afecte
la producción.
FACILIDAD DE PARTO: por su canal de parto
bastante amplio y fácilmente dilatable
y una cría de poco peso al nacer (25kg),
son bastante raros los casos de partos distócicos.
Debido a sus cualidades, entre las cuales se destacan
rusticidad, tamaño, precocidad, facilidad
de parto, longevidad y calidad de leche, se adapta
muy fácilmente al trópico. En el
país pueden encontrarse animales de esta
raza perfectamente adaptados en regiones como
la zona cafetera, los llanos orientales, valle
del cauca, Antioquia, Cundinamarca, Boyacá,
santanderes, Nariño, Tolima y cauca en
altitudes que van desde los 400 hasta los 3.000
metros sobre el nivel del mar.
A lo largo del territorio se han realizado cruces
con holstein, Cebú (gyr, shiwal, brahman)
normando, pardo suizo, simmental y ayrshire. Igualmente,
se ha mezclado con animales de nuestras razas
criollas, habiéndose mejorado ostensiblemente,
entre otros aspectos, la producción.
En cuanto a la eficiencia en producción,
la vaca jersey alcanza en una lactancia a producir
en leche hasta 17 veces su peso vivo. La realidad
de hoy muestra que los pasteurizadores y procesadores
están pagando mejor esta leche, debido
a su alto contenido de grasa, proteínas
y sólidos totales.
Es fácil deducirlo, pues más sólidos
significa menos agua para bombear, transportar,
pasteurizar, almacenar, enfriar y evaporar, obteniendo
un mayor rendimiento en libras de queso por litro
de leche. Por litro ingerido se logran más
nutrientes, tales como calcio, proteínas,
vitaminas y minerales.
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